Crónica de un histórico día, 20 de enero del 2009: La investidura del 44 presidente de EEUU
A las 12 del mediodía se tenía previsto el acto oficial del nombramiento de Barack Obama como el nuevo presidente de los Estados Unidos y no se hizo demorar demasiado. Obama y su esposa Michelle llegaron al Capitolio después de haber asistido a una misa solemne en la Iglesia Episcopal de Saint John, cerca de la Casa Blanca, y de haber estado en la misma Casa Blanca, donde los todavía anfitriones de la casa, George W.Bush y su esposa, les recibieron.
Cientos de miles de personas no quisieron perderse el acto
Tan sólo 5 minutos después del mediodía se inició la toma de posición de Obama en Washington frente a la mirada de cientos de miles de personas (se estima alrededor de 250.000 invitados que siguieron frente al Capitolio la investidura) y quienes no dejaron de vitorear durante todo el día al nuevo presidente. Además de estos afortunados que pudieron ver la toma de posición en “vivo y directo”, otros tantos millones de ciudadanos (concretamente 2 millones) estuvieron en Washington, donde se llegaron a colocar pantallas en iglesias y bares para poder seguir este gran acto. No querían perderse este histórico momento en el que por primera vez un hombre de color se convertiría en presidente de los Estados Unidos. Por otra parte, el acto oficial se pudo seguir en todo el mundo a través de los medios de comunicación, tales como la televisión, pero sobre todo, Internet.
Emoción y nervios
El juramento fue breve pero emotivo. Aunque no pudo disimular los nervios, sabía que contaba con el respaldo de su esposa Michelle, quien no dejó de mostrar gestos de cariño hacia él y así pues, le transmitió todo su apoyo. Junto a la pareja también estaba John Roberts, el presidente del Tribunal Supremo, ante quien Obama prestó juramente.
Como pequeña anécdota, el nuevo presidente juró sobre la misma biblia que usó Abraham Lincoln en 1861. Fue su esposa quien sostuvo la antigua biblia para que él pudiera poner su mano izquierda encima y prestara el juramento conducido por John Roberts. Obama se llegó a equivocar hasta dos veces mientras juraba su cargo, ya que cambió el orden de las palabras del juramente, producto seguramente de los propios nervios. No olvidemos que estaba frente a decenas de cámaras que le apuntaban tan sólo a él y le acompañaban cientos de miles de personas quienes no dejaron de vitorear y corear: “¡Obama, Obama!”.
“Yo, Barack Hussein Obama, juro solemnemente que desempeñaré legalmente el cargo de presidente de Estados Unidos y que sostendré, protegeré y defenderé la Constitución de Estados Unidos, empleando en ello todas mis facultades”.

Después de la ceremonia de investidura, el nuevo presidente de los Estados Unidos realizó un discurso en el cual enumeró toda una serie de aspectos importantes sobre los que se trabajaría a partir de este día: la guerra, la economía, la sanidad pública, las hipotecas, el empleo y la energía.
“El mundo cambia y debemos cambiar con él”, éste fue el primer reto después de jurar su cargo. En todo momento se mostró muy reflexivo y esperanzador, aunque también muy realista, ya que admitió que se sabía perfectamente que Estados Unidos “se encuentra en medio de una crisis”. No obstante, el nuevo mandatario invitó a los ciudadanos a hacer frente a lo”desafíos reales, serios y abundante” y también a usar el poder de Estados Unidos con prudencia “para que sea mayor”.
Desde España, el presidente del Gobierno, J. L. Rodríguez Zapatero afirmó que las palabras de Obama “mantienen vivas las esperanzas para lograr un orden más justo”.
Música y comparsas para celebrar el histórico día
Pero no todo fueron discursos sobre la crisis económica, la guerra, etc., sino que también hubo momento para disfrutar de la música y de grandes artistas como la gran dama del soul Aretha Franklin, quien interpretó My country, Tis of Thee, o John Williams, bajo las direcciones del cual han tocado el violinista israelí Itzhak Perlman y el violoncelista chino Yo-Yo Ma. Estos grandes artistas pusieron el toque musical antes de que se iniciara el juramento. Y no sólo música, también poesía... el acto se cerró con la lectura por parte de la poetisa Elizabeth Alexander de un emotivo poema y con la bendición final a cargo del reverendo Joseph Lowery. Para dar punto y final, 21 cañonazos y el Himno Nacional por el coro Sea Chanters de la Marina.
Después de la jura, un almuerzo para cargar pilas para lo que todavía le quedaba de día. Y un pequeño incidente ocurrió durante el aperitivo: el Senador de Massachusetts, Ted Kennedy, sufrió un pequeño desmayo y fue trasladado al hospital en ambulancia.
Posteriormente al almuerzo, daría lugar un gran desfile por las calles del centro de Washington. Un desfile donde no faltó de nada: tambores, acróbatas, indios, astronautas, percusionistas... Y Barack Obama hizo el último tramo del desfile a pie junto con su esposa.
Un emotivo baile para dar punto y final
Finalmente, Obama culminó su investidura con 10 fiestas de gala donde demostró sus dotes artísticas como bailarín. Obama y Michelle se presentaron vestidos con trajes de noche. Obama con esmoquin y pajarita blanca y Michelle con un precioso vestido de gala color marfil. "Juntos vamos a cambiar América", dijo Obama al auditorio y seguidamente él y su esposa empezaron a bailar bajo la dulce voz de la cantante Beyoncé interpretando la balada At last.

Sin duda, una bonita forma de acabar un histórico día que tanto Obama y su familia como cientos de miles de ciudadanos no olvidarán.
Bush en su nueva residencia de Texas
Paralelamente a este gran acontecimiento, alrededor de la 1 del mediodía George W. Bush se trasladó a Texas, donde le esperaban con una gran fiesta de bienvenida y allí realizó un meeting donde habló con muy buenas palabras del nuevo presidente.
A partir de ahora, Bush junto con su familia harán vida en Preston Hollow, un lujoso barrio de Dallas donde se han comprado una casa. "Es un gran día porque hemos vuelto a casa de una vez para siempre", dijo Bush.