En la sección de Opinión del Sun Herald, el columnista Walter Williams se pregunta si Obama podrá ayudar a los blancos a dejar de actuar como tontos: "Can Obama help whites stop acting like fools?".

En este artículo, W. Williams expresa su descontento por la victoria de Barack Obama, ya que según él "deja mucho que desear para nuestro país". No obstante, asegura que este hecho representa un notable logro nacional, ya que se trata del primer presidente de los Estados Unidos de color. Algo impensable, tal y como dice el periodista, para los esclavos y propiertarios de éstos hace un siglo y medio cuando acabó la Guerra Civil Americana (1861-1865).
Sin embargo, vuelve a hacer eco de que se está dando demasiada importancia al hecho de que se haya elegido un presidente negro, puesto que según Williams, la comunidad negra ya ha obtenido muchos logros a lo largo de la historia, aunque también reconoce que lo han conseguido a través de muchos y difíciles obstáculos. Expone diversos ejemplos, entre ellos el de Condoleezza Rice, una mujer de color que fue la sucesora de Colin Powell en el puesto de Secretaria de Estado de los Estados Unidos. Otro de los ejemplos que da es que muchos negros americanos han sido grandes jefes ejecutivos de algunas de las más grandes y ricas ciudades del mundo como Nueva York, Washington, Chicago, Los Ángeles, etc. También dice que algunos americanos de color se encuentran entre las personas más ricas e influyentes del mundo.
A pesar de estos argumentos que da, el periodista es consciente que igualmente hay muchas personas de la comunidad negra que viven en situaciones muy pésimas. Pero para Williams estas situaciones no tienen que ver con la discriminación racial. Asegura que por desgracia, muchos políticos de color y la industria de los derechos civiles tienen un gran interés en retratar los pobres resultados socioeconómicos de la comunidad negra como problemas provocados por la discriminación racial, aunque en realidad no sea así.
Y ésto lo consiguen porque según W. Williams, muchos blancos se sienten culpables de la situación de la gente de color y dejándose llevar por esta culpa -y en el nombre de la diversidad- aceptan las preferencias raciales.
Así pues, para el columnista quizá la elección de un presidente negro ayudará a que todas aquellas personas blancas que tienen un sentimiento de culpabilidad dejen de actuar como "tontos en sus relaciones con el pueblo negro".

En este artículo, W. Williams expresa su descontento por la victoria de Barack Obama, ya que según él "deja mucho que desear para nuestro país". No obstante, asegura que este hecho representa un notable logro nacional, ya que se trata del primer presidente de los Estados Unidos de color. Algo impensable, tal y como dice el periodista, para los esclavos y propiertarios de éstos hace un siglo y medio cuando acabó la Guerra Civil Americana (1861-1865).
Sin embargo, vuelve a hacer eco de que se está dando demasiada importancia al hecho de que se haya elegido un presidente negro, puesto que según Williams, la comunidad negra ya ha obtenido muchos logros a lo largo de la historia, aunque también reconoce que lo han conseguido a través de muchos y difíciles obstáculos. Expone diversos ejemplos, entre ellos el de Condoleezza Rice, una mujer de color que fue la sucesora de Colin Powell en el puesto de Secretaria de Estado de los Estados Unidos. Otro de los ejemplos que da es que muchos negros americanos han sido grandes jefes ejecutivos de algunas de las más grandes y ricas ciudades del mundo como Nueva York, Washington, Chicago, Los Ángeles, etc. También dice que algunos americanos de color se encuentran entre las personas más ricas e influyentes del mundo.
A pesar de estos argumentos que da, el periodista es consciente que igualmente hay muchas personas de la comunidad negra que viven en situaciones muy pésimas. Pero para Williams estas situaciones no tienen que ver con la discriminación racial. Asegura que por desgracia, muchos políticos de color y la industria de los derechos civiles tienen un gran interés en retratar los pobres resultados socioeconómicos de la comunidad negra como problemas provocados por la discriminación racial, aunque en realidad no sea así.
Y ésto lo consiguen porque según W. Williams, muchos blancos se sienten culpables de la situación de la gente de color y dejándose llevar por esta culpa -y en el nombre de la diversidad- aceptan las preferencias raciales.
Así pues, para el columnista quizá la elección de un presidente negro ayudará a que todas aquellas personas blancas que tienen un sentimiento de culpabilidad dejen de actuar como "tontos en sus relaciones con el pueblo negro".
1 comentario:
Si hablamos de la influencia de algún negro sólo tenemos que pensar en Oprah Winfrey...
Pero por mucha influencia que puedan tener algunos...ya tocaba eso de que uno llegue a presidente!
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