domingo, 9 de noviembre de 2008

La victoria de Obama gracias al triunfo del proceso democrático

Cinco días después de conocer el nombre del próximo Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, éste sigue siendo el tema principal que ocupa las primeras páginas de los diarios y los titulares de las noticias tanto en la televisión, como en la radio. Está claro que aunque las elecciones hayan llegado a su fin, ahora toca seguir cada uno de los paso que hará el Presidente electo.

Como no es de estrañar, la editorial de hoy del diario Sun Herald trata sobre este tema. Bajo el título "Democratic Party's success is a triumph of the democratic process" se explica que la victoria de Barack Obama no hubiera sido posible si no contaran con un proceso democrático. El hecho de que haya sido elegido un hombre de color como Presidente de los EE.UU es algo inédito hasta día de hoy, pero que no hubiera sido posible sin la participación de miles de voces afroamericanas, a quienes poco a poco se les han ido reconociendo una serie de derechos, entre ellos el derecho a votar (Voting Rights Act of 1965).

A parte de este reconocimiento, en la editorial aparecen una serie de remarcables resultados, todos como consecuencia de este proceso democrático del que se habla:

Ya en el 1954, la Corte Suprema declaró inconstitucional la separación racial en las escuelas públicas. En 1955 se acabó con la separación racial en trenes y autobuses: allá donde fueran los americanos, irían juntos. En el 1964 el Congreso pasó la primera Acta de los Derechos Civiles, declarándose como ilegal la discriminación según la raza. Y en el 1968, el presidente Lyndon Johnson firmó otra Acta de los Derechos Civiles, donde se prohibía cualquier discriminación en la venta, alquiler y financiación de las viviendas. Así que el círculo estaba completo: los americanos podían aprender, viajar y vivir juntos a pesar de la raza.

La mayoría de los habitantes de Mississippi no apoyaron a Obama el pasado martes en las elecciones; sin embargo, todos los blancos tendrán que aceptar la raza de Obama como un aspecto más de su complicada personalidad.
Para eco de los sentimientos de Martin Luther King Jr, no es sólo el color de piel de Obama, sinó también su carácter lo que le permitirá conducir e inspirar al pueblo americano.

Con unas concisas palabras, dicen que Obama debe conocerse como EL HOMBRE, NUESTRO HOMBRE (THE MAN, OUR MAN): "Nuestro comandante en jefe. Nuestro jefe de Estado. Nuestro Presidente".

La editorial pone punto y final con unas palabras de apoyo a Obama e invitando a todos los americanos a que hagan lo mismo:

Obama will need - and he has a right to expect - the support of every American in restoring both peace and prosperity.

He has John McCain's. He has ours. We urge you to give him yours, along with prayers for success.

1 comentario:

Silvia Fernández de Arriba dijo...

No está mal que las cosas empiecen a cambiar que ya estamos en el 2008...